Antonio Rivas Mercado

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Por Miguel Salinas Chávez y Graciela Cruz Hernández.

Arquitecto, ingeniero y restaurador mexicano

Antonio Rivas Mercado, llamado por algunos como el arquitecto del porfiriato, oficialmente se dice que nació en Tepic el 25 de febrero de 1853. Pero hay la información de Miguel Ángel Delgado Ruiz director del museo regional de Nayarit, quien recibió la petición de  la directora de la Fundación Rivas Mercado, A.C. de conseguir una copia del acta de nacimiento de Antonio Rivas Mercado para una gran exposición en homenaje al arquitecto que se llevaría a cabo en febrero de 2010, en la Academia de San Carlos, de la que fue director de 1903 a 1912.

El encargo hecho a Delgado Ruiz, director del Museo, no fue del todo sencillo pues fue al Registro Civil del Ayuntamiento de Tepic, sin conseguir nada, después acudió al Registro Civil del Gobierno del Estado sin conseguir su objetivo, luego fue al Archivo Histórico del Ayuntamiento de Tepic y fue ahí que cayó en cuenta que en el año en que  Antonio Rivas Mercado nació (1853) aún no había Registro Civil. Esta función la cubría la Iglesia Católica a través del bautismo, y el acta de este sacramento prácticamente servía de registro de nacimiento, pues aparte de la fecha del bautismo en esa acta señalaba hacía cuantos días había nacido el niño

Acudió Delgado Ruiz entonces al archivo parroquial y después de otros pequeños obstáculos por fin pudo encontrar el registro del acta bautismal.

En el acta de bautismo aparece el nombre como: Juan Antonio Cesáreo y su fecha de nacimiento la cual invariablemente se ha tomado como el 25 de febrero de 1853 parece no ser tal pues el acta de bautismo está fechada el 25 de marzo de ese año y en ella se señala que se presentó ese día, a los 25 días de nacido para recibir el sacramento del bautismo, entonces no nació el 25 de febrero de 1853, sino el 28 o 29 de febrero de ese año, según haya sido bisiesto o no.

El abuelo de Antonio, don Manuel de Rivas nacido en Malaga, España llegó a estas tierras en la época colonial como Capitán General del Puerto de San Blas. Su padre fue don Luis Rivas Góngora y fue diputado federal en las legislaturas IV, XI y XIV, su madre fue Leonor Mercado,  Antonio fue el menor de ocho hermanos.

Al parecer su familia se fue a vivir a la ciudad de México cuando Antonio contaba con cuatro años; otros opinan que fue a la edad de diez cuando lo inscribieron en la Academia de San Carlos y en la Escuela de Minería. El caso es que siendo un niño de once años fue enviado por sus padres a Londres para estudiar en el colegio católico Stonyhurst, donde realizó sus estudios primarios. Más tarde, en el Liceo de Burdeos, en Francia, cursó estudios secundarios, para ingresar posteriormente a la Escuela de Bellas Artes de París a estudiar arquitectura e ingeniería en la Sorbona, entre 1872 y 1878.

Antonio Rivas Mercado conocido por muchos como “el oso” era un hombre muy alto y corpulento y quizá muchos pensaban que era por su físico tal apodo, pero existe una anécdota que nos dice del porqué le llamaron así y ésta tuvo lugar en las calles de París en 1872, en su época de estudiante de la École des Beaux-Arts. La escritora y biógrafa francesa Fabienne Bradu relata describiendo al joven Antonio de la siguiente manera: “Un barbón descomunal que andaba por los dos metros y los 100 kilos y cuyos trancos obligaban a correr al resto del grupo. Cerca de la iglesia de Saint Germain, un gitano ofrecía dinero al que fuera capaz de sostener un combate por  más de un minuto con un oso. Alentado por sus compañeros, Antonio aceptó el reto y logró audazmente someter al animal por el tiempo establecido. A partir de ella, y por el resto de sus días, Antonio Rivas Mercado fue conocido como el Oso”.

Pues bien, pasado el tiempo y después de graduarse con honores, viajó por Italia y España, quedando fuertemente impresionado por la belleza arquitectónica de los lugares que había visitado.

Antonio Rivas Mercado, con su formación como arquitecto e ingeniero, pero sobre todo como hombre culto, regresa a la ciudad de México en 1879 después de haber vivido más de quince años en Europa, para ejercer como arquitecto y enseñar en las Escuelas de Ingeniería y Arquitectura. Regresó a México justo cuando el presidente Porfirio Díaz, quería llenar al país de bellos edificios y monumentos afrancesados, símbolo de la prosperidad del régimen. Antonio comenzó a hacer obras como la aduana del ferrocarril en Tlatelolco y varias residencias particulares, entre ellas la mansión que actualmente alberga al Museo de Cera de la Ciudad de México.

En 1894 contrajo matrimonio con Matilde Castellanos Haff (1859) con quien tuvo seis hijos: María Emilia y Antonio, ambos fallecidos poco después de su nacimiento;  Alicia (1896), quien dejara para la posteridad su efigie en el medallón de la puerta de bronce de la Columna de la Independencia, al que sirvió de modelo; Antonieta (1900); Mario (1904) y Amelia (1908).  

Antonio Rivas Mercado fue director de la Academia de San Carlos de la Ciudad de México desde 1903 hasta 1912; durante ese período instituyó nuevos métodos de estudio y diseño,  modificado el plan de estudios de la carrera «Arquitectura e Ingeniería Civil» transformándola en dos carreras diferentes.

En el ejercicio de su profesión realizó diferentes obras de carácter privado y público. Arquitecto de la élite, construyó y remodeló inmuebles para políticos y terratenientes porfiristas, así como importantes proyectos para el régimen del presidente Díaz, en los que echó mano de estilos en boga combinándolos, practicando el llamado eclecticismo arquitectónico, en el que el neoclásico convive y comparte con el mozárabe y el art nouveu.

Entre sus obras lógicamente está su propia mansión de Héroes 45, en la colonia Guerrero, casa que ha sido restaurada y puede ser visitada como edificio histórico. La casa de su hermana Juana Rivas de Torres, en Juárez 18, así como el mausoleo de ella misma en el Panteón Francés.

Asimismo, restauró la fachada del antiguo Ayuntamiento de la Ciudad de México, la casa del presidente Manuel González Flores en Peralvillo; el palacio municipal de Tlalpan, la casa de Antonio Caso y la de Serapio Rendón. Además, se le encomendó decorar los salones Panamericano y de Embajadores de Palacio Nacional.

En provincia realizó importantes proyectos. La remodelación de la casa grande de la Hacienda de Chapingo en 1900, propiedad de Manuel González; la remodelación de las haciendas pulqueras de Santa María de Tecajete, en el municipio de Epazoyucan, estado de Hidalgo, propiedad también de Manuel González, y de la Hacienda de San Bernabé de los Tepetates, en el municipio de Tepeapulco, en Hidalgo; la casa del Rancho Espejel y la transformación de la Hacienda de San Antonio Ometusco, estas dos propiedades en el Estado de México.

Concluyó las obras del precioso Teatro Juárez de Guanajuato, construido entre 1892 y 1903, está considerado como uno de los mejores edificios de la época. El neoclásico exterior y el interior neo-morisco, son un claro reflejo de su estilo arquitectónico ecléctico. 

En 1898 Rivas participó con dos proyectos, uno de estilo francés y otro de estilo inglés en el concurso por el proyecto del nuevo Palacio Legislativo, con los cuales se dice que obtuvo el primer y segundo premio, otros dicen que el cuarto, pero haya ganado o no, el hecho es que quien obtuvo el contrato por parte del gobierno porfirista fue el arquitecto francés Emile Bénard. A la postre, la revuelta maderista impidió la conclusión del nuevo palacio del que sólo se alcanzó a hacer la cúpula y que paradójicamente, hoy identificamos como el Monumento a la Revolución Mexicana.  

Poco después a Rivas Mercado, se le otorga el proyecto de construcción del Monumento a la Independencia, que lo llevaría a la fama arquitectónica. La misma biógrafa francesa lo registra así: “Se acercaban las fiestas del Centenario de la Independencia. En 1902 fue comisionado por el presidente Porfirio Díaz para diseñar y construir la Columna de la Independencia, con motivo del 100 aniversario del inicio de la Guerra de Independencia de México. El proyecto se realizó en colaboración con del artista escultor franco italiano Enrique Alciati, y del ingeniero Roberto Gayol. Don Porfirio recomendó a Rivas Mercado que no escatimara recursos para santificar el paso de su gloria y el esplendor del aniversario”.

Duró varios meses de nuevo en París haciendo esa tarea. Otro joven pintor también estaba en la “Ciudad Luz” quien después también sería patrocinado por el arquitecto Rivas: nada más y nada menos que Diego Rivera. De visita en su estudio la misma biógrafa Fabienne Bradu cuenta ésta otra anécdota:

Diego Rivera pintaba sus cuadros cubistas que lastimaban el ojo académico y clasicista de don Antonio.

– «¿Cómo es posible Diego que siendo usted tan buen dibujante, pinte esos horrores?»

– «Don Antonio no son horrores. Usted es de otro siglo. Además esto es lo que se vende y si no vendo mis cuadros, nos morimos de hambre.»

Volviendo al tema de la columna de la Independencia, tras Superar graves problemas con la cimentación de la columna que obligaron a Don Porfirio a poner la primera piedra dos veces, pues en su primera etapa el enorme peso de la columna ocasionó que el trabajo que llevaban realizado se viniera abajo teniendo que empezar de nuevo.

La Victoria Alada, es una escultura en bronce con recubrimiento de oro de 6.7 metros de altura y siete toneladas de peso, que en su mano derecha sostiene una corona de laurel (símbolo de la victoria) y en la otra una cadena con los eslabones rotos, en referencia al término de la esclavitud. El monumento alcanza una altura de 45 metros, y desde un principio fue conocido popularmente como “El Ángel de la Independencia”, precisamente por ser una figura alada. La columna está estructurada en acero y recubierta con piezas labradas en cantera de Chiluca, decorada con palmas y guirnaldas y dos anillos que llevan los nombres de ocho próceres: Agustín de Iturbide, Juan Aldama, Ignacio Allende, Ignacio López Rayón, Hermenegildo Galeana, Mariano Matamoros, Guadalupe Victoria y Manuel Mier y Terán. En su capitel, cuatro águilas extienden sus alas en cada uno de sus lados. Al frente existe una placa de mármol blanco con la inscripción: “La Nación a los Héroes de la Independencia”. Y al frente de la misma, un grupo escultórico representado por un león gigante conducido por un niño, una alegoría que simboliza: “Fuerte en la guerra, dócil en la paz”

El monumento fue inaugurado con un gran evento el 16 de septiembre de 1910, por Porfirio Díaz. Antonio Rivas Mercado fue el primer orador y describió cada uno de los elementos del majestuoso conjunto escultórico, entre otros participantes quien dio el discurso oficial fue el poeta Salvador Díaz Mirón.

La Columna tenía mucha similitud con la Columna de Julio de París y la Columna de la Victoria de Berlín. Quizá ambas columnas fueron la inspiración de Rivas Mercado, pues se construyeron 80 y 35 años antes, respectivamente. Don Antonio diría que su monumento fue realizado «siguiendo la tendencia de los grandes pueblos que levantaron columnas a sus héroes y a sus triunfos».

Antonio Rivas Mercado, un personaje completo y complejo, hombre de dos mundos (América y Europa), fue un gran profesional que ocupó cargos políticos y administrativos de primer orden, realizó obras para la élite social y política de su tiempo, llevó a cabo proyectos significativos en el Porfiriato que embellecieron la imagen de nuestro México.

Tras la revolución mexicana regresó a Francia, donde residió sus últimos años de vida, pero orgullosamente mexicano volvió a la patria que lo vio nacer en 1926, donde murió en la Ciudad de México el 3 de enero de 1927, poco antes de cumplir 74 años de edad.

Sobre el autor:

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Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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